UHURU: raíces que transforman, juventudes que construyen territorios de paz

 

En Esmeraldas, la búsqueda de paz y la reivindicación de derechos cobró un nuevo impulso. Jóvenes de diversos territorios se encontraron durante dos días para reflexionar sobre su identidad, reconocer los desafíos que enfrentan en la vida cotidiana e imaginar el futuro que desean construir. 

Este encuentro marca el nacimiento de UHURU -palabra Suajili que evoca la libertad, liberación y autonomía-, una iniciativa diseñada por la Coordinadora Nacional de Mujeres Negras Capítulo Esmeraldas (CONAMUNE-CE) para potenciar el liderazgo juvenil, la autoidentificación cultural, la sabiduría ancestral y los valores colectivos como herramientas de cambio social. 

UHURU cuenta con el apoyo del proyecto FrontePaz: Jóvenes y Mujeres construyendo Territorios y Fronteras de Paz. Esta iniciativa se concibe a partir de la idea que las juventudes puedan reconocerse, organizarse y construir paz desde sus propios territorios. 

Esmeraldas: reconocernos para transformar 

El sábado 22 de agosto, la jornada inaugural inició en la ciudad de Esmeraldas con un ambiente lleno de historias, expectativas e inquietudes compartidas. El evento contó con la presencia de representantes clave de las organizaciones que son parte de este proceso: María Luisa Hurtado (Coordinadora de CONAMUNE-CE) y Carolina Perea, quien dinamiza el espacio juvenil UHURU. También, se contó con la presencia de Andrea Jama (Fundación Emily Sofía), Jhon Forero (COSPE) y Marcela Alvarado, quien es parte de Fundación ALDEA. Además, reunió a delegaciones de nueve organizaciones filiales a CONAMUNE-CE: Coco y Miel, Géminis, Hacia el Desarrollo, Ébano, Kilombo, Vencedoras, Cimarronas del Pacífico, Nueva Génesis y Canalete. 

Un momento significativo de la jornada fue la firma de la carta de compromiso entre CONAMUNE-CE y la Fundación Emily Sofía, acto en el que CONAMUNE-CE asume oficialmente la posta de un proceso previo de trabajo con juventudes, integrándolo y fortaleciéndolo ahora a través de la arquitectura de FrontePaz. 

“Es inspirador ver a tantos y tantas jóvenes convocados, impulsando este proceso, trabajando en grupo, es una gran experiencia, al igual que contar con el apoyo de las organizaciones aliadas para fortalecer a la CONAMUNE-CE...”  Marcela Alvarado. Coordinadora del Proyecto FrontePaz, Fundación ALDEA 

Identidad, género y prevención de violencias 

La transformación social no comienza con respuestas preconcebidas, sino con una pregunta fundamental: ¿Quiénes somos? La reflexión sobre la identidad cultural demostró que honrar la memoria y la sabiduría de las abuelas y mayores no es mirar al pasado, sino usar esas raíces para construir nuevas formas de participación en el presente.  Los y las jóvenes rescataron que la cultura, la memoria y la sabiduría ancestral siguen siendo parte de su vida cotidiana y son el puente para construir nuevas formas de vida en sus comunidades, organización, incidencia y participación social. 

Asimismo, la jornada de UHURU abrió un espacio honesto de diálogo sobre género y violencias, la conversación permitió reconocer estas situaciones, ponerles nombre y preguntarse ¿Qué pueden hacer juntas y juntos para cambiar esta realidad?  Hablar de paz también significa preguntarse qué condiciones se necesitan para vivir, estudiar, trabajar, expresarse y permanecer en sus territorios sin miedo.  

UHURU es libertad, para trabajar, para conocer y para actuar. Es una alegría inmensa ver que nuestros procesos de educación y comunicación se van consolidando.
— María Luisa Hurtado, Coordinadora CONAMUNECE 

Más que un taller formativo, este primer día fue una invitación a la articulación colectiva y a descubrir que las preocupaciones individuales cobran fuerza cuando se convierten en causa común. 

El Roto: llevar las raíces al territorio 

En la segunda jornada, UHURU se trasladó al recinto El Roto, en el cantón Quinindé. Cambiar de escenario permitió descentralizar el diálogo e integrar el entorno rural como sujeto activo de la conversación: sus caminos, sus dinámicas comunitarias, sus urgencias y sus oportunidades.  Cambiar de escenario también significó cambiar la mirada. 

Junto a la organización Sembrando Semillitas, el trabajo continuó profundizando en la identidad cultural y el enfoque de género, pero contextualizado en las vivencias de quienes habitan la zona rural de Quinindé. 

“Es un orgullo ver a tantos jóvenes motivados, animados y con ganas de ver un cambio”, dijo Olga Arroyo, presidenta de la organización Hacia el Desarrollo de CONAMUNE-CE. En El Roto, las conversaciones volvieron a una idea que atraviesa todo el proyecto: construir paz no significa únicamente evitar la violencia, sino generar oportunidades, revalorizar saberes, participar activamente y defender el derecho a imaginar un horizonte distinto. 

De las raíces a la acción 

El lanzamiento de UHURU es el punto de partida de un recorrido continuo por la provincia de Esmeraldas. La etapa formativa se extenderá a las comunidades de San Mateo (La Victoria y Sagüé), La Bocana de Lagarto y nuevamente la cabecera cantonal de Esmeraldas, abordando ejes sobre derechos de paz, responsabilidad social, proyecto de vida y equidad. Posteriormente, las y los jóvenes pasarán a una fase de implementación, donde diseñarán y ejecutarán proyectos comunitarios para dar respuesta a problemáticas locales desde su propio liderazgo. 

UHURU es una iniciativa de CONAMUNE-CE en el marco del proyecto FrontePaz: Jóvenes y Mujeres construyendo Territorios y Fronteras de Paz, implementado por COSPE, Fundación ALDEA y Alianza Ceibo, es cofinanciado por la Unión Europea. Busca crecer desde las voces, las ideas y la fuerza de las juventudes de Esmeraldas. 

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