¡EUREKA! Inicia una colaboración entre el Instituto Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural y ALDEA.

 

Foto: IPANC - CAB

En un año de desafíos, también hubo avances que permiten ampliar las alianzas estratégicas y fortalecer el trabajo a favor de la dignidad. El 5 de noviembre del 2025, el Instituto Iberoamericano del Patrimonio Natural y Cultural - IPANC - y Fundación ALDEA firmamos un convenio de colaboración de dos años que permitirá realizar acciones conjuntas, principalmente en el ámbito de educomunicación y la igualdad de género.

El IPANC es un organismo internacional que trabaja para apoyar diversas iniciativas enfocadas en la educación, cultura, ciencia y tecnología en Iberoamérica, destacando su enorme producción de herramientas pedagógicas. El IPANC forma parte del Convenio Andrés Bello, organización internacional que fomenta la integración educativa, tecnológica y cultural entre los siguientes países: Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela. 

Como me explica Irenia Gámez, coordinadora de proyectos de la institución en Ecuador:

“El IPANC cree firmemente que mediante la educación se puede contribuir a reducir múltiples vulnerabilidades que afectan a las infancias y adolescencias, marcadas por asimetrías étnicas, sociales y/o culturales. Su enfoque es participativo concibiendo a la educación como un proceso liberador y humanizador, basado en el diálogo entre toda la comunidad educativa, la reflexión crítica y la acción transformadora”. 

Al recorrer los proyectos que el IPANC ha realizado en los últimos ocho años se visualiza que el enfoque de género está siempre presente. Por ejemplo, en el marco del  programa multianual de resiliencia educativa (MYRP 2020-2023) se elaboraron más de 300 insumos educomunicacionales donde se promueve la igualdad de género y se abordan temas espinosos como el acoso. Otro trabajo realizado por IPANC, que ha apuntado a la visibilización de las mujeres es Mujeres con voz propia, un serie de videos testimoniales donde se amplifican saberes y experiencias disímiles de mujeres latinoaméricanas.



El libro Encender el aula. El poder de la televisión en la educación, publicado por IPANC, con autoría de Mónica Maruri y Cinthya Game (2024), reconoce:

 “al entretenimiento educativo como el método más económico para influir en el cambio de conducta de los ciudadanos. En un estudio con 5.000 jóvenes nigerianos que habían visto la serie (Shuga-n.d.r.), estaban más dispuestos a hacerse una prueba de sida. La exposición de la población a la serie de tv bajó los casos de infección por chlamydia en un 58%. Sin embargo, no todas son buenas noticias. El estudio arrojó también que los televidentes sentían gran simpatía por los personajes que ejercían violencia doméstica. (Orozco et al., 2019) De allí la importancia y recomendación para que las organizaciones que hacen televisión educativa entretenida (edu-entretenimiento), evalúen constantemente las respuestas de sus audiencias”.

Foto: Reunión de trabajo entre IPANC - Red de Mujeres Amazónicas y Fundación ALDEA.

Uno de los ejes fundamentales de Fundación ALDEA es trabajar para la erradicación de la violencia basada en género y considera que la herramienta de la educomunicación es fundamental para lograr este objetivo. Dicho sea de paso, como se refiere en la misma publicación, es acá por Abya Yala que se acuña el término Educomunicación para definir el uso pedagógico de los recursos propios de la comunicación, ya sean textos periodísticos, audios o videos”.

Finalmente, la colaboración entre Fundación ALDEA e IPANC servirá para que el trabajo con los territorios y sus comunidades se refuerce con herramientas que parten del mismo principio educativo: desde abajo, con la gente y no hacia una educación bancaria (tradicional y opresiva).

“Los diferentes tipos de aprendizajes se pueden potenciar con el apoyo de la educomunicación, con la aplicación de diversas metodologías y técnicas. (…) Un aprendizaje que Freire promueve como elemento reflexivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.  Conversar y dialogar es una etapa de iluminación, ya que sin diálogo no hay “¡Eureka!”. 



Texto: Giovanna Tassi.