Los TICCA de Ecuador y la Fundación ALDEA presentes en el SEPI V
Entre el 5 y el 7 de octubre de 2026, la Universidad ESPOL de Guayaquil fue sede del V Seminario Interdisciplinario Permanente de Investigación sobre Territorios, Ruralidades, Ambiente y Alimentación en Ecuador (SEPI), un espacio de encuentro para compartir experiencias, conocimientos y reflexiones sobre los desafíos que enfrentan los territorios rurales del país.
La Fundación ALDEA forma parte del Grupo Tierra, una red de investigación que promueve el diálogo y la producción de conocimientos sobre territorios, ruralidades, interculturalidad, ambiente y alimentación en Ecuador.
En el marco del seminario, la mesa «Derechos colectivos, territorios de vida y salud territorial: diálogos desde los territorios marino-costeros y amazónicos» reunió tres perspectivas para analizar los cambios que atraviesan los territorios ecuatorianos, las amenazas que enfrentan las comunidades y sus estrategias para defender la vida.
Territorios de vida frente al extractivismo
Gabriel Alejandro Lucio Naranjo, de la Fundación Ser Ambiente, abordó las amenazas que afectan a los territorios marino-costeros y las respuestas comunitarias para protegerlos. Su intervención puso énfasis en los territorios y áreas conservados por pueblos indígenas y comunidades locales, denominados Territorios de Vida o TICCA. Los representantes de TICCA de Comuna Puerto Cabuyal, Agua Blanca y Estuario Río Portoviejo aportaron sus experiencias directas de resistencia frente al extractivismo, que se fundamentan en la construcción de alternativas económicas sostenibles, la gobernanza comunitaria y la cultura local.
Por su parte, Jaime Robles Pillco, de la Fundación ALDEA, analizó las contradicciones entre el reconocimiento constitucional de los derechos colectivos y los derechos de la naturaleza, y un modelo de desarrollo que continúa dependiendo de la extracción intensiva de recursos naturales. Su presentación destacó la importancia de los territorios de vida reconocidos en el Registro Global TICCA.
«Defender los territorios significa defender también los derechos de las comunidades, sus formas de vida y la posibilidad de construir un futuro en equilibrio con la naturaleza», señala Jaime Robles Pillco, al destacar la importancia de reconocer el papel de las comunidades en el cuidado de sus territorios.
La salud también depende del territorio
Giannina Zamora Acosta, colaboradora de la Fundación ALDEA, cerró la mesa con una comparación entre dos realidades: los territorios indígenas de la Amazonía y las zonas de producción agroindustrial bananera de la costa sur del Ecuador.
A partir de los conceptos de salud territorial y determinación social de la salud, su análisis exploró cómo las condiciones ambientales, económicas, sociales y políticas de cada territorio influyen en la salud y el bienestar de las poblaciones.
Esta mirada permite comprender que la salud no depende únicamente de la atención médica o de las decisiones individuales. También está relacionada con el acceso a la tierra, la calidad del ambiente, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y las decisiones sobre el uso de los territorios.
Un diálogo para defender la vida y el Buen Vivir
Las tres ponencias contribuyeron a una reflexión compartida: los territorios no son solamente espacios geográficos, sino lugares donde las comunidades construyen sus relaciones sociales, sus identidades y sus formas de vida. También son espacios de disputa, atravesados por relaciones de poder y por diferentes intereses económicos y políticos.
Frente a estos desafíos, reconocer los derechos colectivos, fortalecer las iniciativas comunitarias y proteger la naturaleza son pasos fundamentales para garantizar la salud colectiva y avanzar hacia el Buen Vivir.
La participación de los TICCA y de Fundación ALDEA en el SEPI reafirma la importancia de generar conocimientos y promover diálogos entre distintos actores para comprender las desigualdades territoriales y contribuir a la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza.