Los TICCA - Territorios de Vida - intercambian experiencias para fortalecer bioemprendimientos y las economías comunitarias sostenibles

 

Del 16 al 18 de abril de 2026, representantes de once territorios de vida de la Red TICCA Ecuador se reunieron en la comunidad de San Jacinto, en el Estuario del Río Portoviejo (Manabí), para participar en el encuentro de intercambio de experiencias “Sosteniendo los medios de vida en nuestros territorios”, un espacio para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades de los emprendimientos comunitarios vinculados a la conservación y la gestión territorial.

El encuentro reunió a delegaciones de pueblos y nacionalidades indígenas de Ecuador, comunidades montuvias y afroecuatorianas, así como organizaciones comunitarias provenientes de las provincias de Esmeraldas, Manabí, Pastaza y Morona Santiago. Durante tres jornadas, las y los participantes compartieron experiencias sobre turismo comunitario, producción agroecológica, manejo sostenible de recursos naturales, gobernanza territorial y comercialización de productos locales.

La iniciativa tuvo como objetivo fortalecer las capacidades de los TICCA, o Territorios de Vida, para diseñar y consolidar sus bioemprendimientos que no solo generen ingresos, sino que también contribuyan a la conservación de los ecosistemas, la defensa de los territorios y el fortalecimiento de la organización comunitaria.

El encuentro inició con una ceremonia ancestral de bienvenida, liderada por Alexandra Pinto, Presidenta de la Comuna Punta Charapotó, con palabras inspiradoras.

Que estos días siembren ideas, pero, sobre todo, siembren compromiso. Porque cuidar nuestros ecosistemas no es una opción, es una responsabilidad con nuestras generaciones presentes y futuras”.

 

Estuario Río Portoviejo: la gestión comunitaria que conserva el manglar

Uno de los principales aprendizajes del encuentro fue conocer de cerca la experiencia del Estuario del Río Portoviejo, donde hubo un proceso histórico de conservación del manglar bajo un principio clave: la gestión comunitaria. Se trata de más de 3.200 hectáreas entre las parroquias Charapotó (Sucre) y Crucita (Portoviejo) en Manabí, en las cuales se trabaja para equilibrar el turismo consciente, la investigación científica y la protección de la biodiversidad.

Aquí, las comunidades locales han desarrollado un modelo basado en tres enfoques complementarios: el biocorredor, el Área de Conservación y Usos Sustentables (ACUS) y el reconocimiento como Territorio de Vida (TICCA). Este proceso ha permitido generar iniciativas de turismo comunitario, producción de sal marina, agricultura ecológica y conservación del manglar, entre otras actividades.

Durante las jornadas también se realizaron recorridos en el territorio para conocer de manera vivencial las experiencias como la Asociación Virgen de Guadalupe, la asociación agroecológica Raíces Manabas, ASOPROSAL y los emprendimientos turísticos vinculados al manglar y al patrimonio cultural de la cultura Japotó.

Este es un proceso construido desde la gente y para la gente”, destacó Jairo Díaz, de Fundación FIDES, al presentar la trayectoria organizativa del Estuario del Río Portoviejo y los desafíos actuales para fortalecer la sostenibilidad de los territorios de vida.

El evento fue la oportunidad para la presentación de la Octava Fase Operativa (FO8) del Programa de Pequeñas Donaciones PPD-PNUD. Lieve Van Elsen, Coordinadora Nacional, presentó la convocatoria a los Territorios de Vida, señalando que:

“El objetivo es construir resiliencia social, económica y ecológica, generar beneficios ambientales globales e impulsar bioemprendimientos, impulsando el desarrollo sostenible”.

Emprendimientos que valorizan el territorio, su biodiversidad y sus conocimientos

Román Shakai Tseremp, representante de la Nacionalidad Achuar del Ecuador, resaltó el valor del intercambio entre comunidades:

Me voy agradecido por todo lo aprendido, por las experiencias compartidas y por haber conocido un territorio lleno de vida, naturaleza y organización comunitaria”.

Entre los principales acuerdos y proyecciones surgidos del encuentro se encuentran el fortalecimiento de la articulación entre territorios TICCA, la construcción de estrategias conjuntas para impulsar bioemprendimientos, el intercambio permanente de conocimientos y la exploración de iniciativas colectivas, como una red de turismo comunitario y el desarrollo de una marca que visibilice productos con identidad territorial.

Las y los participantes coincidieron en que la sostenibilidad económica de las comunidades debe estar estrechamente vinculada a la conservación de la naturaleza, la gobernanza propia y la transmisión de conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones.

Los TICCAs no protegen la naturaleza. Viven con ella
— María Dolores Vera

El encuentro concluyó con el compromiso colectivo de compartir los aprendizajes en cada uno de sus territorios y continuar fortaleciendo la Red TICCA Ecuador como un espacio de articulación, defensa territorial y construcción de alternativas sostenibles para los pueblos y comunidades del país.

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